Frankfurt · Heidelberg · Friburgo · Munich
Vive la experiencia más emblemática de Alemania visitando el Oktoberfest en Munich, el festival de cerveza más grande del mundo. Este viaje te llevará por cuatro ciudades fascinantes: Frankfurt con su arquitectura cosmopolita, Heidelberg con su romántico castillo medieval, Friburgo con encanto histórico a las puertas de la Selva Negra, y finalmente Munich, cuna de la tradición bávara. Perfecto para familias que deseen combinar cultura, gastronomía auténtica y la energía incomparable de una fiesta centenaria que atrae a millones de visitantes cada año.
Arriba a Frankfurt y traslado al hotel en el centro histórico. Recorre la famosa Plaza Römerberg con sus casas de entramado de madera, y pasea por el casco antiguo descubriendo la arquitectura típica alemana. Disfruta de una cena de bienvenida en una taberna tradicional local.
Por la mañana, visita el Museo del Cine o el Museo Städel. Posteriormente, disfruta de un crucero en barco por el río Rin, recorriendo pueblos pintorescos y castillos medievales. Al atardecer, explora el barrio de museos y las tabernas de sidra tradicionales de la ciudad.
Viaje a Heidelberg, la ciudad universitaria más antigua de Alemania. Sube en funicular al famoso Castillo de Heidelberg y disfruta de las vistas panorámicas sobre el río Neckar y el casco antiguo. Pasea por la calle peatonal Hauptstrasse llena de tiendas y cafés tradicionales.
Cruza el icónico Puente Viejo (Alte Brücke) con vistas espectaculares del castillo. Recorre el Paseo de los Filósofos en la orilla opuesta del río, una ruta histórica preferida por pensadores. Cena en una de las plazas históricas como Marktplatz o Kornmarkt, centro de la vida medieval.
Traslado a Friburgo, ciudad medieval con impresionante catedral gótica. Descubre los canales típicos del casco antiguo y los barrios bohemios como Wiehre. Prueba la cerveza artesanal local y pasea por mercados tradicionales bajo castaños centenarios.
Largo traslado a Munich atravesando la Ruta Romántica y los Alpes bávaros. Disfruta del paisaje montañoso y detente en pueblos tradicionales. Llegada a Munich y check-in en hotel céntrico. Paseo nocturno por la Marienplatz y admiración del famoso Ayuntamiento Nuevo.
El gran día: ingresa al Theresienwiese donde se celebra el Oktoberfest. Viste traje típico bávaro (dirndl para mujeres, lederhosen para hombres) y disfruta de las famosas carpas de cerveza. Prueba salchichas, pretzels gigantes y vive la música folclórica en vivo, los desfiles tradicionales y el ambiente festivo incomparable.
Última mañana visitando atracciones de Munich: Palacio de Nymphenburg, Jardín Inglés o Iglesia de San Pedro. Tiempo libre para compras de souvenirs típicos como trajes tradicionales, pretzels y cervezas artesanales. Traslado al aeropuerto y regreso a casa con recuerdos inolvidables.
Itinerario de ejemplo; puede ajustarse según disponibilidad.
Hospedaje en hoteles de 5 estrellas cuidadosamente seleccionados, con desayunos incluidos.

Con albercas, club de niños y buffet. El favorito de las familias.

Ambiente íntimo con atención personalizada y buena ubicación.

Categoría superior con spa, alberca y servicios premium.
Sumérgete en el festival de cerveza más grande del mundo durante 16 a 18 días. Vive el desfile tradicional de costumbres, los desfiles de carruajes tirados por caballos, y saborea más de 6 millones de litros de cerveza artesanal bávara servida en 40 carpas icónicas del festival.
Explora el Castillo de Heidelberg en ruinas sobre el río Neckar, subiendo en funicular para obtener vistas panorámicas. Descubre la arquitectura medieval perfectamente preservada y los relatos históricos que hacen de este castillo uno de los más famosos de Europa.
Recorre la famosa Ruta Romántica (Romantische Straße) a través de pueblos medievales de cuento de hadas, viñedos verdes y castillos históricos. Este itinerario conecta culturalmente Franconia y Baviera con paisajes espectaculares de los Alpes.
Degusta platos típicos como schnitzel, codillo de cerdo bávaro, pretzels recién horneados y salchichas bratwurst preparadas según recetas centenarias. Acompaña cada comida con cervezas artesanales tradicionales servidas en sus característicos vasos de litro.
Camina por el casco antiguo de Frankfurt visitando la Plaza Römerberg y sus museos de clase mundial. En Friburgo, maravíllate con la Catedral Münster de torre gótica y los barrios históricos poco explorados que conservan la esencia medieval del sur de Alemania.
Disfruta de bandas de polka en vivo, danzas folclóricas bávaras y el ambiente festivo incomparable. Participa en el tradicional grito de apertura 'O'zapft is!' cuando el alcalde abre el primer barril de cerveza en la carpa Schottenhamel cada año.
La cocina alemana que experimentarás combina sabores fuertes y contundentes con ingredientes simples de calidad. El Oktoberfest es el escenario perfecto para probar la auténtica gastronomía bávara: salchichas Bratwurst asadas a la parrilla, codillo de cerdo jugoso acompañado de chucrut, pretzels gigantes y frescos, y schnitzel empanado. Las patatas en sus múltiples formas (fritas, hervidas o salteadas con tocino) son acompañamientos clásicos. La cerveza no es solo una bebida sino un alimento cultural: prueba la Weissbier (cerveza de trigo), la Märzen (cerveza fuerte de Oktoberfest) y variedades locales de cada región. Los postres como el Apfelstrudel y el Lebkuchen completan la experiencia gastronómica. En tabernas tradicionales y biergartens, los sabores se intensifican con mostaza, rábano picante y especias que caracterizan toda la cocina germanica.
Septiembre y primeros días de octubre ofrecen el clima ideal para visitar Alemania durante el Oktoberfest. Las temperaturas promedio oscilan entre 19°C durante el día y 11°C por la noche, con días generalmente agradables aunque con posibilidad de algunas lluvias ocasionales. Es recomendable llevar capas de ropa que puedas ajustar, una chaqueta ligera impermeable y un paragüas. A medida que avanza octubre, las temperaturas bajan gradualmente, pero aún permanecen templadas para actividades al aire libre. El cambio otoñal comienza a teñir los paisajes de colores cálidos, creando una atmósfera romántica especialmente en ciudades como Heidelberg y Friburgo. Este período es considerado por los lugareños como uno de los mejores del año para disfrutar de actividades al aire libre sin el calor intenso del verano.