Tokyo · Osaka · Hiroshima
Japón es un destino fascinante que fusiona tradición milenaria con tecnología de vanguardia, ofreciendo experiencias únicas que te llevarán desde los templos sagrados de Kioto hasta las luces vibrantes de Tokio. Este país se destaca por su riqueza cultural, gastronomía excepcional y la calidez de su gente. Es ideal para familias que deseen descubrir la esencia de una cultura completamente diferente, disfrutando de atracciones modernas, naturaleza exuberante y momentos de tranquilidad espiritual. Con este paquete de 10 noches y 11 días, vivirás lo mejor del triángulo dorado: Tokyo, Osaka e Hiroshima, con experiencias que te dejarán recuerdos inolvidables.
Llegada a Tokio y traslado al hotel. Acomódense en su alojamiento y comienzen a explorar el barrio. Paseen por las calles cercanas, disfruten de la atmósfera vibrante y descubran pequeños restaurantes locales. Este primer día es para aclimatarse al huso horario y sentir la energía de la capital.
Visiten el Templo Senso-ji, el más antiguo de Tokio ubicado en Asakusa, y el Cruce de Shibuya, el paso de peatones más concurrido del mundo. Recorran el barrio de Asakusa con sus tiendas tradicionales. Por la tarde, suban a la Torre Tokyo Skytree para admirar vistas panorámicas inigualables de la ciudad desde una de las torres más altas del planeta.
Exploren Akihabara, el epicentro de la tecnología y cultura pop japonesa, seguido de una visita al Santuario Meiji y el Parque Yoyogi. Recorran Shinjuku con sus enormes pantallas de neón y energía desenfrenada. Pasen la tarde en tiendas especializadas o simplemente disfrutando del ambiente único de estos barrios.
Despídanse de Tokio y viajen en el famoso Shinkansen (tren bala) hacia Osaka, una experiencia rápida y cómoda. Llegada a Osaka por la tarde. Visiten el Castillo de Osaka y disfruten de las vistas históricas. Cenen en el animado barrio de Dotonbori, repleto de luces de neón y restaurantes donde probar takoyaki y okonomiyaki.
Viaje tempranero a Hiroshima en tren. Visiten el Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima y el Museo de la Paz para comprender un capítulo importante de la historia. Continúen hacia la isla de Miyajima en ferry. Admiren el icónico Torii flotante del Santuario de Itsukushima, uno de los paisajes más fotogénicos de Japón. Regresen a Osaka al anochecer.
Dediquen el día a disfrutar de Osaka como capital culinaria. Visiten mercados locales, prueben specialidades como takoyaki y okonomiyaki en los puestos callejeros. Explooren el barrio de Shinsekai con su atmósfera tradicional. Por la noche, paseen nuevamente por Dotonbori y vivan la energía vibrante de la vida nocturna de la ciudad.
Viajen en tren a Kioto, la antigua capital imperial de Japón. Llegada y acomódense. Visiten el Pabellón Dorado (Kinkaku-ji), un templo zen cubierto de láminas de oro, una de las joyas arquitectónicas más espectaculares. Recorran los alrededores para captar la belleza natural que rodea este sitio emblemático.
Caminan bajo los miles de toriis rojos del Santuario Fushimi Inari-taisha, un espectáculo visual incomparable. Visiten el Bosque de Bambú de Arashiyama, con sus tallos aparentemente infinitos. Exploren el distrito de Gion, donde aún es posible ver geishas en las calles tradicionales. Una experiencia inmersiva en la esencia cultural de Japón.
Viaje fácil en tren a Nara, la antigua capital. Disfruten del Nara Park, donde ciervos sika deambulan libremente y harán reverencias si les ofrecen comida. Visiten el Templo Todai-ji para admirar el Gran Buda de 500 toneladas. Recorran este parque mágico que combina naturaleza, historia y un encuentro inusual con estos animales curiosos. Regresen a Kioto al atardecer.
Desayunen en Kioto y viajen nuevamente a Osaka. Pasen la mañana explorando zonas de compras como Shinsaibashi o Den Den Town (barrio otaku). Visiten tiendas de electrónica, souvenirs y ropa. Por la tarde, relajarse en el hotel o explorar barrios que no hayan visitado. Prepárense para el viaje de regreso.
Última mañana en Osaka con tiempo libre para compras finales o visita a algún lugar pendiente. Traslado al aeropuerto según horarios de vuelo. Despedida de este país fascinante llevándose recuerdos imborrables, nuevos amigos y la seguridad de que volverán pronto a descubrir más de Japón.
Itinerario de ejemplo; puede ajustarse según disponibilidad.
Hospedaje en hoteles de 5 estrellas cuidadosamente seleccionados, con desayunos incluidos.

Con albercas, club de niños y buffet. El favorito de las familias.

Ambiente íntimo con atención personalizada y buena ubicación.

Categoría superior con spa, alberca y servicios premium.
Participen en una auténtica ceremonia del té en Kioto, donde aprenderán los rituales y la filosofía Zen detrás de esta práctica milenaria. Una experiencia sensorial única que conecta con la esencia espiritual de Japón.
Preparen sushi, ramen y otros platillos típicos bajo la guía de un chef local. Conocerán los secretos de la gastronomía japonesa y disfrutarán de sus creaciones en una comida compartida con otras familias.
Relajense en un baño termal natural (onsen) en las aguas minerales de Hakone o alrededores de Osaka. Una experiencia de rejuvenecimiento físico y mental que forma parte de la cultura japonesa desde hace siglos.
Aprendan técnicas tradicionales de origami, caligrafía o confección de dulces japoneses (mochi). Estos talleres didácticos son perfectos para que los niños (y adultos) creen recuerdos personalizados del viaje.
Dependiendo de la época, disfruten de festivales tradicionales con fuegos artificiales, procesiones de carrozas decoradas y puestos de comida callejera. Una explosión de cultura, música y celebración que solo existe en Japón.
Viajen en el famoso tren bala, símbolo de la tecnología japonesa. Desde sus asientos privilegiados, observen los paisajes cambiantes de Japón mientras disfrutan de comidas gourmet a bordo, experimentando la puntualidad y eficiencia que caracteriza al transporte nipón.
La gastronomía japonesa es una de las más sofisticadas del mundo, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Su cocina equilibra perfectamente sabor, presentación y salud. Probarán el sushi, arte culinario de pescado crudo sobre arroz avinagrado; el ramen con sus caldos profundos y fideos delicados; la tempura, legado portugués transformado en delicias japonesas crujientes; y el takoyaki, bolitas de masa rellenas de pulpo típicas de Osaka. No falten el okonomiyaki (tortilla japonesa con ingredientes variados), los gyoza (empanadillas), y el yakitori (pinchos de pollo a la brasa). El arroz blanco acompaña casi todas las comidas, como eje central de la nutrición japonesa. Los encurtidos (tsukemono), sopas de miso y bebidas como el sake complementan cada experiencia gastronómica. La cocina japonesa refleja la filosofía de armonia y el respeto por los ingredientes frescos de alta calidad.
Japón presenta cuatro estaciones bien definidas, cada una con su propio encanto. La primavera (marzo a mayo) es ideal con temperaturas suaves entre 10 y 20°C y el espectáculo del florecimiento de los cerezos (sakura). El verano (junio a agosto) es caluroso y húmedo, con temperaturas entre 25 y 35°C, famoso por sus festivales tradicionales. El otoño (septiembre a noviembre) ofrece clima agradable con temperaturas entre 15 y 25°C y la belleza de las hojas rojas. El invierno (diciembre a febrero) es frío, especialmente en el norte, con nevadas en zonas montañosas. Considerando el destino (Tokio, Osaka, Hiroshima), las mejores épocas son primavera y otoño cuando el clima es templado, los paisajes lucen espectaculares y las multitudes son manejables. Viajando en otras estaciones, prepárense con ropa adecuada: capas en primavera, ropas ligeras y paraguas en verano, abrigos en otoño e invierno.