Oaxaca · Hierve el Agua · Monte Albán · Mitla
Oaxaca es la joya cultural del México profundo, donde montañas ancestrales se encuentran con playas paradisíacas del Pacífico. Este viaje combina lo mejor de dos mundos: la riqueza arqueológica y gastronómica de los Valles Centrales con el lujo natural de las bahías de Huatulco y la bohemia vibrante de Puerto Escondido. Ideal para familias que buscan experiencias auténticas, pareja en busca de romance y aventura, y viajeros que desean descubrir la verdadera esencia de México sin comprometer la comodidad.
Arriba a la Ciudad de Oaxaca de Juárez, cuna de cultura milenaria. Después del hospedaje, explora el Centro Histórico y sus plazas coloniales iluminadas por la noche. Disfruta tu primera cena con auténticos platillos locales en los restaurantes tradicionales del zócalo.
Excursión arqueológica visitando Monte Albán, sitio zapoteca de 2,500 años de antigüedad. Continúa hacia Mitla, famosa por sus únicos diseños geométricos. Finaliza el día refrescándote en las cascadas petrificadas de Hierve el Agua, formación natural de miles de años donde puedes nadar en albercas con vistas espectaculares.
Visita el milenario Árbol del Tule, el ahuehuete más ancho del mundo. Descubre en Teotitlán del Valle cómo los artesanos tejen coloridas tapestría con tintes naturales heredados de generaciones. Conoce el proceso ancestral del mezcal en una destilería local y degusta este néctar oaxaqueño.
Viaja por la pintoresca Carretera 200 costera hacia Huatulco, pasando por pueblos pintorescos. Al llegar, instálate en tu hotel frente a la bahía. Por la tarde, paseo en lancha por las cristalinas aguas de Bahía Santa Cruz o relájate en las playas tranquilas certificadas por su sostenibilidad ambiental.
Explora las nueve bahías de Huatulco, cada una con su propia personalidad. Actividades opcionales incluyen snorkel en Playa La Entrega, avistamiento de delfines, cascadas Llano Grande o visitas a las cataratas de Copalitilla. Disfruta de restaurantes de playa con especialidades de mariscos frescos.
Traslado a Puerto Escondido (2.5 horas por la costa). Este puerto pesquero transformado en destino internacional mantiene su alma relajada. Camina por El Adoquín, la calle principal llena de tiendas de artesanías, galerías y cafés bohemios. Al atardecer, sumérgete en la energía de sus playas.
Última mañana en Puerto Escondido: visita opcional a Playa Carrizalillo, práctica de liberación de tortugas marinas, o tour nocturno a Lagunas Bioluminiscentes. Tarde libre para comprar recuerdos o relajarte en las playas. Traslado al aeropuerto para tu regreso con memorias de una Oaxaca auténtica.
Itinerario de ejemplo; puede ajustarse según disponibilidad.
Hospedaje en hoteles de 5 estrellas cuidadosamente seleccionados, con desayunos incluidos.

Con albercas, club de niños y buffet. El favorito de las familias.

Ambiente íntimo con atención personalizada y buena ubicación.

Categoría superior con spa, alberca y servicios premium.
Camina entre ruinas de 2,500 años y descubre los misterios de una civilización ancestral. Los diseños geométricos únicos de Mitla y las terrazas de Monte Albán revelan la sofisticación prehispánica de Oaxaca. Experiencia guiada por expertos en arqueología local.
Sumerge en las rarísimas cascadas petrificadas formadas por miles de años de agua con minerales. Nada en las albercas naturales con vistas al valle de la Sierra Oaxaqueña. Uno de los únicos dos sistemas de petrificación en el mundo, el otro está en Turquía.
Explora nueve bahías con 36 playas vírgenes certificadas por sostenibilidad. Snorkel entre arrecifes de coral, avistamiento de delfines y ballenas (temporada), y playas tan tranquilas que son ideales para familias con menores. Aguas turquesas y biodiversidad marina única.
Degusta la cocina oaxaqueña reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO. Desde mercados vibrantes como el 20 de Noviembre hasta restaurantes de autor, cada platillo cuenta una historia ancestral de sabores en capas, moles únicos y ingredientes prehispánicos.
Tour nocturno en lancha por Lagunas Bioluminiscentes cerca de Puerto Escondido, donde el plancton brilla con cada movimiento creando una experiencia mágica. Conoce la vida marina nocturna y la importancia ecológica de estos ecosistemas costeros.
Participa en la liberación de bebés de tortuga marina en playas protegidas, contribuyendo a la conservación de esta especie en peligro. Experiencia emotiva y educativa que conecta con la naturaleza y responsabilidad ambiental de Oaxaca.
La gastronomía oaxaqueña es una sinfonía de sabores que ha sido reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Probarás los siete moles distintos (negro, rojo, amarillo, coloradito, chichilo, estofado y verde), cada uno una obra maestra de ingredientes prehispánicos como chile pasilla, chocolate y especias. Las tlayudas, gigantes tortillas tostadas untadas con frijoles y tasajo, son el platillo más representativo. No faltan tamales oaxaqueños envueltos en hoja de plátano, chapulines (saltamontes) como snack proteínico, quesillo cremoso, y especialidades costeñas como tamales de pescado y ceviche en Puerto Escondido. Todo acompañado de mezcal artesanal, la bebida espirituosa ancestral que destila tradición en cada sorbo. En mercados locales y comedores familiares descubrirás sabores auténticos; en restaurantes de autor, una reinterpretación moderna de esta riqueza culinaria.
Oaxaca disfruta de un clima tropical cálido durante todo el año. La temporada seca de noviembre a mayo ofrece días soleados, cielos despejados y temperaturas perfectas entre 25 y 30°C, ideal para playas y actividades al aire libre. Esta es la mejor época para visitar, especialmente diciembre a abril cuando también es temporada de avistamiento de ballenas migratorias. La temporada de lluvias de junio a octubre trae aguaceros típicamente por las tardes o noches, dejando mañanas despejadas; la vegetación luce exuberante y hay menos turistas. En la costa, especialmente Puerto Escondido, octubre es cálido y húmedo. Las aguas son templadas todo el año. Recomendamos viajar de noviembre a abril para garantizar el mejor clima, aunque Oaxaca se puede visitar en cualquier momento del año.