Capadocia · Estambul · Petra · Pamukkale · Amman
Embárcate en un viaje épico que combina dos de los destinos más fascinantes de Oriente Próximo: Turquía y Jordania. Desde las míticas chimeneas de hadas de Capadocia hasta la legendaria ciudad rosa de Petra, este recorrido te llevará a través de milenios de historia, paisajes desérticos surrealistas y una gastronomía que conquista todos los sentidos. Ideal para familias aventureras que buscan una experiencia transformadora, este viaje une puentes entre civilizaciones antiguas, monumentos patrimonio de la humanidad y experiencias culturales auténticas que dejarán huellas indelibles en vuestros corazones.
Bienvenida a Estambul, donde Europa y Asia se encuentran. Traslado al hotel y descanso tras el vuelo. Por la tarde, paseo libre por las calles cercanas para aclimatarse. Disfruta de la atmósfera mágica de esta metrópolis y sus aromas especiados en los bazares locales.
Visita la icónica Mezquita Azul con sus azulejos de céramicas centenarias y la majestuosa Santa Sofía, testigos de imperios. Recorre el Palacio de Topkapi, antigua residencia de los sultanes otomanos. Por la noche, crucero panorámico por el Bósforo admirando palacios iluminados desde el agua.
Pierde-te en el Gran Bazar, uno de los mercados cubiertos más antiguos del mundo, con miles de tiendas de especias, sedas y souvenirs. Visita el Bazar de las Especias para sumergirte en aromas orientales auténticos. Tarde libre para compras y exploración independiente.
Vuelo interno hacia Capadocia. Llegada y traslado al hotel en Göreme. Primer encuentro con los paisajes lunares: chimeneas de hadas, valles de piedra dorada y cuevas excavadas en la roca. Atardecer espectacular desde un mirador local con vistas al valle iluminado.
Madrugada mágica: vuelo en globo aerostático al amanecer sobre los valles de Göreme, contemplando docenas de globos de colores flotando entre las formaciones rocosas. Desayuno de champagne post-vuelo. Tarde explorando iglesias rupestres y caminatas por valles de los Monjes y Zelve.
Descenso a la ciudad subterránea de Derinkuyu, habitada hace miles de años. Exploración de espacios excavados en roca: bodegas, establos y salas ceremoniales. Visita a pueblos de cueva en Ortahisar. Tarde para caminar por senderos culturales descubriendo capillas cristianas primitivas.
Experiencia en taller local: aprende técnicas tradicionales de cerámica y alfarería en las manos de maestros capadocios. Visita a la fortaleza de Uçhisar, icónica roca tallada con 60 metros de altura. Vistas panorámicas de toda la región desde la cumbre y atardecer memorable.
Viaje hacia Pamukkale, el espectáculo mineral natural de Turquía. Llegada a este patrimonio UNESCO donde terrazas de travertino blanco descienden como cascadas congeladas. Baño opcional en las aguas termales minerales a temperaturas entre tibia y fresca. Caminar descalzo sobre las formaciones de calcio puro.
Exploración completa de Pamukkale con sus piscinas escalonadas de agua jade. Visita a Hierápolis, la antigua ciudad romana construida sobre el sitio termal, con su teatro y necrópolis. Baño opcional en la Piscina de Cleopatra, entre columnas sumergidas con aguas burbujeantes. Atardecer sobre las terrazas blancas.
Traslado aeropuerto para vuelo internacional a Ammán. Recepción y traslado al hotel. Tour panorámico por la capital: Ciudadela y Teatro Romano. Paseo por Rainbow Street con sus cafés y tiendas. Cena tradicional jordana para iniciar esta nueva etapa del viaje.
Excursión al Mar Muerto, el cuerpo de agua más bajo de la tierra. Experiencia única flotando sin esfuerzo en aguas súper saladas. Tratamiento opcional con barro mineral ancestral. Visita a complejos balnearios con piscinas minerales curativas. Vistas desérticas del valle del Jordán.
Viaje de 3 horas hacia Wadi Musa, el pueblo base para visitar Petra. Ubicado en un oasis desértico, este pueblo pequeño vive para el turismo de la ciudad rosa. Instalación en el hotel y paseo vespertino por el pueblo. Reposo antes de la aventura más importante del viaje.
Entrada temprana a Petra para evitar multitudes. Caminata por el Siq, cañón de 1,2 km flanqueado por paredes de roca de 200 metros. Aparición mágica del Tesoro, la fachada más icónica, tallada en piedra rosada con 40 metros de altura. Exploración de tumbas reales, calle de las fachadas y teatro nabateo.
Ascenso de 800 empinados escalones hacia el Monasterio (Ad Deir), aún más majestuoso que el Tesoro. Vistas panorámicas desde miradores. Exploración de Little Petra (Small Petra) con sus fachadas talladas. Tiempo libre para explorar senderos alternativos y descubrir rincones menos masificados de la ciudad rosa.
Por la noche, experiencia mágica de Petra iluminada con miles de velas. El Siq y el Tesoro cobran vida bajo luz dorada, evocando las caravanas antiguas. Paseo tranquilo y contemplativo a través de la atmósfera mística. Cena tarde con especialidades jordanas tradicionales.
Viaje de retorno a Ammán (3 horas). Tiempo libre para últimas compras de artesanías jordanas y recuerdos. Despedida con cena tradicional jordana de mansaf (cordero especiado). Traslado al aeropuerto internacional para vuelo de regreso, llevando consigo memorias de 16 días inolvidables entre dos civilizaciones milenarias.
Itinerario de ejemplo; puede ajustarse según disponibilidad.
Hospedaje en hoteles de 5 estrellas cuidadosamente seleccionados, con desayunos incluidos.

Con albercas, club de niños y buffet. El favorito de las familias.

Ambiente íntimo con atención personalizada y buena ubicación.

Categoría superior con spa, alberca y servicios premium.
Sobrevuela las chimeneas de hadas al amanecer en globo multicolor. Ver docenas de globos simultáneamente sobre valles dorados mientras el sol tiñe el paisaje. Experiencia mágica que combina aventura, naturaleza y vistas cinematográficas que jamás olvidarás.
Camina por senderos ancestrales de la ciudad nabatea, descubriendo templos, tumbas y el legendario Tesoro. Dos días completos explorando Petra permite ver el Monasterio impresionante y rincones menos turísticos. Patrimonio de la Humanidad que redefine el concepto de maravilla antigua.
Flota sin esfuerzo en aguas hipersalinas a 400 metros bajo el nivel del mar. Aplica barro mineral ancestral con propiedades curativas. Experiencia única que combina relajación, bienestar y un hito geográfico superlativo.
Sumérgete en la Piscina de Cleopatra entre columnas romanas sumergidas con aguas burbujeantes. Camina descalzo sobre terrazas de travertino blanco de formaciones minerales únicas. Experiencia sensorial que une historia, termalismo y belleza natural.
Navega el estrecho que divide Europa y Asia contemplando palacios otomanos iluminados, mezquitas doradas y el horizonte de Estambul. Combinación perfecta de historia, paisaje urbano y romance del viaje en agua.
Recorre el cañón del Siq y la plaza del Tesoro bajo iluminación de miles de velas. Atmósfera mística que evoca caravanas comerciales antiguas. Experiencia nocturna que transforma Petra en un escenario de otra época.
La gastronomía de este viaje combina dos mundos culinarios ricos y complementarios. En Turquía disfrutarás del kebab en sus variadas presentaciones (döner, şiş, testi), el baklava relleno de pistachos y miel, pide (pizza turca), meze (aperitivos variados), y sopas tradicionales. Los desayunos turcos son copiosos con quesos feta, aceitunas, pan turco y mermeladas. El té negro (çay) y el café turco fuerte acompañan cada momento. En Jordania, la cocina levantina brinda hummus cremoso de garbanzos, baba ghanush de berenjenas, falafel crujiente, tabbouleh fresco, y el plato nacional mansaf: cordero tierno en salsa de yogur deshidratado. El shawarma es la comida callejera perfecta. Los postres jordanos brillan con baklava, kunafa (masa crujiente con queso y pistachos) y konafa. Ambos países ofrecen bebidas refrescantes como ayran (yogur salado) y limonada con menta, más el raki turco o vinos locales. Cada comida es un ritual social donde compartir es lo más importante.
La mejor época para este viaje es primavera (abril-junio) u otoño (septiembre-octubre). En Turquía, especialmente en Capadocia y Pamukkale, la primavera trae temperaturas templadas (15-20°C), paisajes llenos de flores y menor calor abrasador. El otoño es igualmente ideal con clima fresco durante el día. El verano (julio-agosto) puede ser muy caluroso, superando 35°C, pero es la época del Festival Internacional de Globos en Capadocia. Los inviernos son fríos en zonas altas (Capadocia) con posibles nevadas. En Jordania, la primavera y otoño ofrecen temperaturas agradables (18-25°C) ideales para explorar Petra y el Mar Muerto. Verano significa calor intenso en el desierto (40°C+), pero las aguas termales minerales mantienen su magia curativa. Lleva ropa cómoda en capas, protector solar abundante, sombrero, gafas de sol especialmente en Pamukkale (las terrazas blancas reflejan intensamente), calzado resistente para caminar, y chaqueta ligera para mañanas y atardeceres frescos.