Santiago · Desierto de Atacama · Viñedos
Descubre dos caras fascinantes de Chile en una sola experiencia inolvidable. Comienza en Santiago, la capital cosmopolita donde historia y modernidad conviven entre los cerros de la cordillera, para luego viajar hacia el Desierto de Atacama, el paisaje más árido y surrealista de la Tierra. Este viaje es ideal para familias aventureras que desean combinar cultura urbana, degustación de vinos de clase mundial y aventuras en la naturaleza salvaje. Perfecto para crear recuerdos que durarán toda la vida.
Arriba a la capital chilena y acomódase en su hotel. Por la tarde, recorra el Cerro San Cristóbal con sus vistas panorámicas de la cordillera de los Andes. Termine con una cena en el pintoresco barrio de Bellavista, donde la gastronomía local y la vida bohemia se mezclan en las calles adoquinadas.
Explore el centro histórico visitando la Plaza de Armas, la Catedral de Santiago y el Palacio de La Moneda. Visite el Mercado Central para degustar platos típicos chilenos. Por la tarde, descubra el barrio Lastarria con sus galerías de arte y cafés con encanto europeo.
Viaje a los viñedos cercanos al Valle del Maipo, a solo 45 minutos de Santiago. Recorra una tradicional bodega como Concha y Toro o Santa Rita, conozca sus procesos de elaboración, explore las bodegas centenarias y disfrute de una degustación de vinos chilenos acompañados de quesos locales.
Viaje en vuelo interno hacia Calama, puerta de entrada al Desierto de Atacama. Trasládese a San Pedro de Atacama, un pueblo colonial de adobe ubicado en las alturas. Aclimatación y descanso en este pintoresco oasis rodeado de montañas.
Excursión al Valle de la Luna, donde formaciones rocosas de colores surreales crean un paisaje lunar. Visite el Salar de Atacama y las Lagunas Altiplánicas donde flamencos rosados beben de aguas cristalinas. Al atardecer, disfrute de vistas inolvidables sobre el desierto multicolor.
Madrugada hacia los Géiseres del Tatio, los campos geotérmicos más altos del mundo. Presencie las fumarolas que superan los 7 metros de altura al amanecer. Por la noche, recorra San Pedro de Atacama e inicie una experiencia astronómica bajo los cielos más limpios del planeta para observar constelaciones.
Última mañana en San Pedro. Compre artesanías locales en el pueblo y disfrute del ambiente andino. Vuelo de retorno a Santiago y conexión hacia su ciudad de origen, llevando consigo experiencias que permanecerán en su memoria para siempre.
Itinerario de ejemplo; puede ajustarse según disponibilidad.
Hospedaje en hoteles de 5 estrellas cuidadosamente seleccionados, con desayunos incluidos.

Con albercas, club de niños y buffet. El favorito de las familias.

Ambiente íntimo con atención personalizada y buena ubicación.

Categoría superior con spa, alberca y servicios premium.
Visita guiada a bodegas tradicionales del Valle del Maipo con más de 140 años de historia. Prueba vinos premiados internacionalmente mientras aprende sobre las técnicas ancestrales y modernas de producción. Incluye cata de diferentes cepas chilenas en entornos con vistas espectaculares a la cordillera.
Caminata por formaciones geológicas única en el Desierto de Atacama. Presencia los colores rosados, rojos y dorados que cambian con la luz del atardecer. Un paseo por otro planeta, literalmente en la Tierra.
Experimente el cielo más limpio de América del Sur bajo la guía de expertos en astronomía. El Desierto de Atacama es considerado capital mundial de la observación astronómica. Observe nebulosas, galaxias y constelaciones con una claridad incomparable.
Excursión de madrugada a 4.300 metros de altitud para presenciar el espectáculo geotérmico más singular. Fumarolas humeantes, aguas calientes y paisajes andinos en el moment en que el sol tiñe el desierto de oro y rojo.
Explora las joyas arquitectónicas de la capital: plazas históricas, museos de clase mundial, galerías bohemias y cerros con miradores panorámicos. Conoce la historia de Chile desde la época colonial hasta la modernidad.
Navegación por lagunas de aguas cristalinas ubicadas a más de 4.000 metros donde conviven flamencos rosados y fauna andina única. Los reflejos de montañas nevadas en las aguas saladas crean una belleza incomparable.
La cocina chilena fusiona tradiciones ancestrales con ingredientes frescos de la naturaleza. En Santiago, el Mercado Central ofrece platos típicos como caldillo de congrio, paila marina y ceviche. Los viñedos sirven mariscos frescos y quesos artesanales acompañados de sus propios vinos. En Atacama, pruebe pastel de choclo, charqui y comidas preparadas con métodos tradicionales andinos. El pisco, destilado de uva chileno, es parte esencial de la experiencia gastronómica, mientras que frutas como frutillas, cerezas y arándanos adornan muchos platos. Cada región ofrece su propia identidad culinaria: desde mariscos en la costa hasta especialidades de montaña en el norte.
Santiago disfruta de un clima mediterráneo con veranos secos y cálidos (25-32°C de diciembre a febrero) e inviernos templados (5-18°C). La mejor época es primavera (septiembre-noviembre) y otoño (marzo-mayo) con temperaturas agradables. El Desierto de Atacama es visitable todo el año gracias a su clima consistente. La estación seca (mayo a septiembre) es ideal con días templados y noches frías. En verano (octubre-mayo) hace más calor durante el día pero las noches siguen siendo frescas. Los cielos despejados durante todo el año lo convierten en destino perfecto para astronomía. Recomendamos viajar en primavera (septiembre-octubre) o otoño (marzo-abril) para evitar multitudes y disfrutar de clima óptimo en ambas regiones.