Astaná futurista · Almaty · Cañones y lagos alpinos
Descubre el contraste fascinante entre la arquitectura futurista de Astaná, la vibrante capital de Kazajistán, y la sofisticada Almaty, excorazón cultural del país rodeado de las imponentes montañas Tian Shan. Este viaje te lleva desde rascacielos visionarios y plazas monumentales hasta cañones espectaculares, lagos alpinos de aguas turquesas y paisajes que desafían cualquier comparación. Ideal para aventureros que buscan modernidad envuelta en tradición nómada, naturaleza salvaje y una experiencia completamente fuera de lo común en pleno corazón de Asia Central.
Recepción en el Aeropuerto Internacional de Almaty. Traslado a tu hotel y primera inmersión en la atmósfera de la ciudad. Paseo por la peatonal Zhibek Zhol, la avenida comercial más larga de Almaty, y visita a la icónica Catedral de la Ascensión en el Parque Panfilov, una joya de madera de principios del siglo XX. Al atardecer, sube al mirador de Kok-Tobe para contemplar la ciudad bajo las luces doradas de la tarde.
Excursión al Gran Lago de Almaty en el Parque Nacional Ile-Alatau, donde aguas turquesas brillan rodeadas de montañas nevadas. Posteriormente, visita la estación de esquí de Chimbulak en las alturas de la cordillera Zailiyskiy Alatau. Tarde libre para explorar la Mezquita Central de Almaty y recorrer los bazares tradicionales con sus aromas y colores únicos.
Viaje hacia el espectacular Cañón Charyn, formado hace 12 millones de años, conocido como el 'Valle de los Castillos' por sus formaciones rocosas en tonos rojo y amarillo. Caminata por el Sendero de los Castillos de aproximadamente 2 kilómetros, exploración de acantilados y descenso hacia el río Charyn. Las vistas desde lo alto son inolvidables, especialmente al atardecer.
Expedición a los Lagos Kolsai, tres joyas alpinas dispersas entre 1800 y 2700 metros de altitud, rodeadas de montañas y bosques vírgenes. Posterior visita al legendario Lago Kaindy, donde troncos de árboles emergen directamente del agua turquesa, creando la ilusión de un bosque submarino congelado en el tiempo tras un terremoto de 1911. Noche en alojamiento local con vistas al paisaje alpino.
Traslado a Almaty y vuelo a Astaná, la capital futurista de Kazajistán. Recepción y tour por la Avenida de la Libertad, el nuevo centro monumental de la ciudad. Visita a la Torre Bayterek, símbolo de la nueva capital con sus 105 metros de altura, y subida a su mirador para vistas panorámicas de la ciudad geométricamente planificada. Paseo nocturno por el Boulevard Nurzhol iluminado.
Mañana dedicada a los iconos arquitectónicos de Astaná: el Khan Shatyr, el colosal centro de entretenimiento en forma de yurta diseñado por Norman Foster; el Palacio de la Paz y la Reconciliación, pirámide de alta tecnología; y la Mezquita Hazrat Sultan, la más grande de Asia Central, donde admirarás la alfombra tejida a mano más grande del mundo. Tarde libre para museos o compras. Traslado al aeropuerto para tu vuelo de retorno.
Itinerario de ejemplo; puede ajustarse según disponibilidad.
Hospedaje en hoteles de 5 estrellas cuidadosamente seleccionados, con desayunos incluidos.

Con albercas, club de niños y buffet. El favorito de las familias.

Ambiente íntimo con atención personalizada y buena ubicación.

Categoría superior con spa, alberca y servicios premium.
Explora rutas de trekking de dificultad variable en los Lagos Kolsai rodeado de picos nevados y flora alpina. Desde caminatas de medio día hasta travesías de varios días, siempre guiado por expertos locales que conocen cada sendero y secreto de estas montañas sagradas.
Vive una experiencia única recorriendo edificios diseñados por los arquitectos más renombrados del mundo. Desde la pirámide cristalina del Palacio de la Paz hasta la tienda de campaña translúcida de Khan Shatyr, cada estructura cuenta la historia de la ambición de un país joven que mira al futuro.
Prueba el beshbarmak, plato nacional de Kazajistán hecho con carne de cordero sobre fideos caseros, y el plov de arroz salteado con especias. Visita bazares tradicionales como el Mercado Verde de Almaty para degustar kumis (leche de yegua fermentada) y manjares locales en su contexto más auténtico.
Desde cañones de rocas ocres que recuerdan al Gran Cañón hasta lagos turquesas rodeados de picos nevados y bosques submarinos fosilizados. Cada rincón ofrece una fotografía natural de belleza brutal y primitiva que te hará sentir en un mundo completamente diferente.
Visita la Catedral de la Ascensión, segunda iglesia de madera más alta del mundo; la Mezquita Central con sus intrincados mosaicos geométricos; y el icónico Monumento Bayterek que simboliza la transferencia de capital. Cada sitio revela la rica historia y sincretismo cultural de Kazajistán.
Viaja desde la ciudad capital a 1110 metros sobre el nivel del mar, pasa por lagos alpinos a 2.5 kilómetros de altura y explora cañones antiguos. Esta variación de altitudes crea paisajes dramáticamente diferentes en apenas horas de viaje, mostrando la diversidad geográfica concentrada de la región.
La cocina kazaja es un reflejo vivo de su legado nómada, centrada en carnes de cordero y productos lácteos fermentados que perduran como conservas milenarias. El beshbarmak, plato nacional que significa 'cinco dedos', se come tradicionalmente con las manos y consiste en carne hervida sobre fideos caseros con caldo intenso. El plov, arroz salteado con verduras y carne de cordero o ternera, es un básico en la mesa diaria. También encontrarás el laghman, gruesos fideos salteados con carne y verduras; el kazy, salchicha de carne de caballo curada; y el manti, dumplings rellenos al vapor. Las bebidas tradicionales incluyen kumis (leche de yegua fermentada), shubat (leche de camello) y airan (leche de vaca fermentada), junto con té negro fuerte. Aunque los platos carnívoros dominan la escena, en Almaty y Astaná encontrarás cada vez más opciones vegetarianas. La hospitalidad kazaja se expresa a través de la comida: abundante, generosa y pensada para compartir en familia.
Kazajistán tiene un clima continental extremo: inviernos siberianos de hasta -40°C y veranos sofocantes con temperaturas alrededor de 30°C. Astaná es la segunda capital más fría del mundo, con el río Ishim congelado de noviembre a abril. La mejor época para visitar ambas ciudades es primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas son templadas (15-25°C) y los paisajes son espectaculares. El verano es ideal para excursiones a lagos y montañas, aunque puede ser muy caluroso en la capital. En invierno, si te atrae el frío extremo, Almaty ofrece esquí y actividades invernales de clase mundial. Primavera también coincide con el festival Nauryz (21-22 de marzo), celebración del año nuevo persa donde la tradición kazaja se expresa en su máxima expresión.