Géiseres · Aguas termales · Auroras boreales
Islandia es una tierra de contrastes fascinantes donde el fuego y el hielo conviven en armonía. Esta isla volcánica te cautivará con sus géiseres en erupción, aguas termales de color turquesa y auroras boreales danzando en el cielo nocturno. Es el destino perfecto para familias aventureras que buscan experiencias únicas en la naturaleza, combinando comodidad para los adultos con aventura segura para los menores. Desde Reykjavík hasta los glaciares del sur, cada rincón de Islandia te sorprenderá con paisajes que parecen sacados de otro planeta.
Arriba a Reykjavík, la capital más septentrional de Europa. Recepción en el aeropuerto de Keflavík y traslado a tu alojamiento. Por la tarde, disfruta de un relajante baño en las aguas termales de la Laguna Azul, envuelto en minerales beneficiosos y con vistas a campos de lava. Al atardecer, explora el centro histórico de Reykjavík y sus rincones acogedores.
Emprende la ruta más emblemática de Islandia. Visita el Parque Nacional de Þingvellir, donde se pueden ver las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia separándose. Continúa hacia el área geotérmica de Geysir para presenciar las erupciones del géiser Strokkur cada 5 a 10 minutos. Finaliza con la imponente cascada Gullfoss, que cae en dos saltos espectaculares de 32 metros de profundidad.
Recorre la costa sur descubriendo cascadas icónicas. Camina detrás de la cascada Seljalandsfoss, una experiencia única. Luego visita la poderosa Skógafoss, de 60 metros de altura, donde podrás disfrutar de un arcoíris si hay sol. Termina en la playa de Reynisfjara con sus columnas de basalto hexagonales y arena negra volcánica, un paraíso fotográfico.
Viaja hacia el este para explorar el glaciar Vatnajökull, el más grande de Europa. Accede al Parque Nacional de Skaftafell e haz una caminata fácil hasta la cascada Svartifoss. La joya del día es la laguna glaciar Jökulsárlón, donde icebergs azulados flotan lentamente. Finaliza en Diamond Beach, donde trozos de hielo brillan sobre la arena negra como diamantes gigantes.
Ingresa a una espectacular cueva de hielo dentro del glaciar Vatnajökull, donde paredes azules translúcidas te rodean. Esta aventura, disponible de octubre a marzo, es una experiencia inolvidable bajo la tierra congelada. Después, comienza el regreso hacia el norte haciendo paradas en pueblos pintorescos como Vík, rodeado de naturaleza salvaje.
Tras un desayuno relajante, inicia el viaje de regreso a Reykjavík. Disfruta una última vez de los paisajes volcánicos, campos de musgo verde brillante y cascadas. Por la tarde, opción de visitar nuevamente las aguas termales o explorar el casco antiguo de la capital. Traslado al aeropuerto de Keflavík para tu vuelo de regreso, llevando contigo recuerdos mágicos de la tierra del fuego y el hielo.
Itinerario de ejemplo; puede ajustarse según disponibilidad.
Hospedaje en hoteles de 5 estrellas cuidadosamente seleccionados, con desayunos incluidos.

Con albercas, club de niños y buffet. El favorito de las familias.

Ambiente íntimo con atención personalizada y buena ubicación.

Categoría superior con spa, alberca y servicios premium.
Équipate con crampones y camina sobre el hielo ancestral del glaciar Vatnajökull. Bajo la guía de expertos, explorarás crevasses, seracs y paisajes glaciares que te dejarán sin aliento. Una aventura segura y controlada en uno de los glaciares más espectaculares de Europa.
Por las noches, viaja en búsqueda del espectáculo celestial de las auroras boreales. Lejos de la contaminación lumínica, observarás el baile mágico de luces verdes danzando en el cielo ártico. Tu guía te llevará a los mejores lugares según las condiciones climáticas para maximizar tus posibilidades de ver este fenómeno natural.
Sumerge tu cuerpo en aguas ricas en minerales a temperaturas perfectas entre 37 y 39 grados centígrados. La Laguna Azul es la más famosa, pero también disfrutarás de otras termas geotérmicas durante el viaje. Estas aguas naturales son beneficiosas para tu piel y perfectas para relajarte después de tus aventuras.
Penetra bajo el hielo del glaciar Vatnajökull en cuevas azules y cristalinas que brillan bajo la luz. Las paredes de hielo milenario crean un mundo subterráneo mágico donde el tiempo parece detenerse. Una experiencia única disponible en meses de invierno.
Captura la majestuosidad de cascadas icónicas como Gullfoss, Skógafoss y Seljalandsfoss. Cada una ofrece ángulos únicos para la fotografía, especialmente con arcoíris en días soleados. Tus fotos documentarán momentos que parecen sacados de películas de fantasía.
Viaja por campos de lava negra, paisajes de musgo verde brillante y volcanes dormidos. Observarás la geografía única de Islandia moldeada por millones de años de actividad volcánica. Cada parada revela formaciones geológicas que cuentan la historia de la creación de esta isla extraordinaria.
La gastronomía islandesa es una celebración de ingredientes frescos y técnicas tradicionales forjadas por siglos de vida en un entorno extremo. El cordero ahumado, alimentado libremente en las tierras altas, es fundamental en la cocina local, especialmente en platos como la kjötsúpa, la tradicional sopa de cordero con patata y zanahoria. El pescado fresco, principalmente salmón y bacalao, se prepara de múltiples formas: ahumado, a la plancha o en guisos reconfortantes como el plokkfiskur. El pan de centeno rúgbrauð, cocinado tradicionalmente bajo tierra con calor geotérmico, acompaña perfectamente estos platos. El skyr, un yogur islandés cremoso y proteico, es un tentempié popular. Aunque algunos platos puedan parecer aventureros como el hákarl o tiburón fermentado, en los restaurantes encontrarás opciones modernas que fusionan la tradición nórdica con técnicas contemporáneas, asegurando que toda la familia disfrute de comida de calidad excepcional.
Islandia disfruta de un clima más templado de lo que su nombre sugiere gracias a la Corriente del Golfo. Sin embargo, el tiempo es notoriamente impredecible: puedes experimentar las cuatro estaciones en un solo día. De octubre a abril es la temporada ideal para ver auroras boreales, con temperaturas entre 0 y -4 grados centígrados en Reykjavík, aunque el frío es más soportable de lo esperado. Las cascadas se congelan parcialmente en invierno, creando vistas espectaculares, y muchas actividades, incluyendo cuevas de hielo, solo están disponibles estos meses. El verano, de junio a agosto, ofrece temperaturas suaves de 12 a 15 grados centígrados y casi 24 horas de luz del día, perfecto para senderismo y exploración prolongada. Junio, julio y agosto son los meses más visitados, así que espera más turistas. Septiembre es excelente para equilibrio: auroras boreales visibles, mejor clima que en invierno, y menos masificación. Independientemente de la estación, siempre lleva capas de ropa, impermeables y equipo protector, ya que el viento y la lluvia son frecuentes en todos los períodos.