El secreto oculto entre Europa y Asia
Georgia es un destino fascinante donde confluyen Europa y Asia, con una historia milenaria grabada en sus montañas, monasterios antiguos y tradiciones ancestrales. Este país del Cáucaso cautiva con sus contrastes: desde la cosmopolita capital Tbilisi con sus calles adoquinadas y arquitectura ecléctica, hasta las cimas nevadas de las montañas del Cáucaso y las bodegas de vino más antiguas del mundo. Georgia es ideal para familias que buscan experiencia auténtica, aventura cultural e inmersión en un mundo donde la hospitalidad georgiana y la gastronomía excepcional son parte del corazón de cada encuentro.
Arriba a la capital georgiana y trasládate a tu hotel. Si llegas temprano, explora el casco antiguo con sus calles empedradas, casas de madera colorida y la atmósfera cargada de historia. Disfruta de tu primera cena con vistas al río Mtkvari y descubre por qué Tbilisi combina tradición moderna con encanto medieval.
Conoce la Fortaleza Narikala que domina la ciudad, visita la impresionante Catedral Sameba, pasea por los baños sulfurosos de Abanotubani (tradición milenaria de Tbilisi) y explora museos de clase mundial. Por la tarde, sube en teleférico a la colina de Mtatsminda para vistas panorámicas incomparables de toda la ciudad.
Viaja a Mtskheta, la antigua capital espiritual ubicada a solo 20 minutos de Tbilisi. Contempla la Catedral Svetitskhoveli (monumento UNESCO con 1,500 años de historia) y el Monasterio de Jvari, perchado en un acantilado con vistas que quitan el aliento. Luego, visita la legendaria ciudad-cueva de Uplistsikhe con sus antiguas estructuras talladas en roca.
Recorre la Carretera Militar Georgiana hacia el norte, una de las rutas más espectaculares del país. Detente en la fortaleza de Ananuri y el monumento del Arco de la Amistad. Llega a Kazbegi y sube en jeep a la Iglesia de la Trinidad de Gergeti (a 2,170 metros), una iglesia del siglo XIV envuelta en picos nevados: la postal más icónica de Georgia.
Dirígete a Kakheti, la región vinícola legendaria donde Georgia inventó la viticultura hace 8,000 años. Visita bodegas tradicionales (maranis) donde probadores artesanales producen vino en ánforas de barro enterradas (qvevris), un método único en el mundo. Pasea por la pintoresca Sighnaghi, conocida como la 'Ciudad del Amor', con sus murallas de piedra y vistas al Valle de Alazani.
Retorna a Tbilisi con tiempo para últimas compras en mercados locales como Dry Bridge Market (antigüedades y arte) o recorrer la Avenida Rustaveli. Disfruta de una última cena especial en un restaurante tradicional con música folklórica y danzas georgianas antes de partir, llevando contigo los sabores y recuerdos de este destino único.
Itinerario de ejemplo; puede ajustarse según disponibilidad.
Hospedaje en hoteles de 5 estrellas cuidadosamente seleccionados, con desayunos incluidos.

Con albercas, club de niños y buffet. El favorito de las familias.

Ambiente íntimo con atención personalizada y buena ubicación.

Categoría superior con spa, alberca y servicios premium.
Hiked hacia la Iglesia de Gergeti o explora senderos alpinos con vistas de glaciares y picos nevados. Los niños pueden disfrutar de caminatas moderadas mientras experimentan montañas que rivaliza con los Alpes europeos, bajo la guía de expertos locales.
Participa en una auténtica bodega georgiana donde aprenderás sobre el método milenario de fermentación en ánforas subterráneas. Prueba diferentes tipos de vinos naturales georgianos y empareja con quesos locales en un ambiente rustico y acogedor.
Visita monumentos religiosos fascinantes como Svetitskhoveli y Jvari, centros del cristianismo primitivo con arquitectura medieval impresionante. Cada iglesia cuenta historias de reyes antiguos y santos, enriqueciendo tu comprensión de la herencia cultural georgiana.
Participa en una 'supra' (banquete georgiano tradicional) donde aprendes a degustar khachapuri (pan de queso), khinkali (bollos con caldo) y carnes a la parrilla mientras experimentas la legendaria hospitalidad georgiana con locales amables.
Relájate en los antiguos baños de Abanotubani, alimentados por manantiales naturales que han sido reverenciados durante siglos. Recibe un masaje y limpieza tradicional georgiana en estructuras domed con azulejos decorativos de época.
Explora el Dry Bridge Market de Tbilisi con arte vintage y antigüedades georgianas, o descubre galerías de arte contemporáneo. Interactúa con artistas locales, compra souvenirs únicos y absorbe la energía creativa de la capital.
La cocina georgiana es una celebración de sabores audaces, heredada del mítico paso de la Ruta de la Seda. El corazón de cada plato son las nueces, hierbas aromáticas frescas, queso derretido y especias tradicionales. Khachapuri, el pan de queso relleno que varía según la región, es la joya culinaria nacional: desde la versión de Imereti (queso adentro) hasta la Acharuli (en forma de bote con huevo y mantequilla). Khinkali, los bollos georgiano relleno de carne y caldo que se comen con las manos, son experiencia comunitaria de pura autenticidad. Complementa con lobio (guiso de frijoles especiado), mtsvadi (carne a la parrilla), pkhali (pâtés de vegetales con nueces) y badrijani (berenjenas con salsa de nueces). Todo se acompaña con pan tradicional horneado en tandoor local (tone) y vino natural georgiano. La experiencia culinaria es más que comida: es ritual de hospitalidad donde platos se comparten en la mesa central, reflejando la filosofía georgiana de unidad y celebración.
Georgia disfruta de clima diverso y atractivo para la mayoría de épocas. El mejor momento para visitar es mayo-junio y septiembre, cuando temperaturas son templadas (15-25°C), no hay calor excesivo ni invierno riguroso, y lluvia es mínima. Septiembre es especialmente ideal: los días son cálidos y secos con autumnal belleza, perfecto para senderismo en montañas y visita a viñedos durante cosecha. El este (Tbilisi, Kakheti) es más seco y continental con veranos calurosos e inviernos fríos. El oeste (hacia Costa Negra) es más húmedo y subtropical. Las montañas del Cáucaso tienen clima alpino con nieve invernal profunda. En julio-agosto hace calor en la capital pero es temporada alta de montaña con senderos despejados. La región es impredecible, así que siempre empaca capas y algo impermeable. Invierno (diciembre-febrero) trae frío intenso en alturas pero es mágico para esquí y Navidad ortodoxa.