Centro Histórico · Teleférico · Paseo del Viejo Oeste · Zona del Silencio
Descubre Durango, la Perla del Guadiana, una joya colonial en el corazón del norte mexicano donde la historia, el cine y la magia desértica convergen. Este destino cautiva a viajeros que buscan sumergirse en arquitectura barroca de época, vivir experiencias cinematográficas auténticas y explorar paisajes semidesérticos de belleza cautivadora. Ideal para familias, parejas y amantes de la cultura que desean escapar de lo convencional y crear recuerdos inolvidables en un escenario digno de película.
Bienvenida a Durango. Recorre el Centro Histórico caminando por sus calles empedradas y admira la majestuosa Catedral Basílica del siglo XVIII. Visita la Plaza de Armas, conoce el Teatro Victoria y el Palacio de Gobierno. Por la tarde, disfruta de un paseo en tranvía turístico guiado que te mostrará los principales atractivos arquitectónicos de la ciudad.
Sube a bordo del Teleférico para recorrer 664 metros de altura entre el Cerro del Calvario y el Cerro de los Remedios. Desde el mirador del Cerro de los Remedios disfruta de vistas panorámicas espectaculares del centro de Durango. Complementa la experiencia visitando el Túnel de Minería, que te permite explorar el subsuelo histórico a 10 metros de profundidad con exhibiciones de maquinaria antigua y minerales.
Viaja al Paseo del Viejo Oeste, un auténtico set cinematográfico convertido en parque temático donde se filmaron más de 150 películas nacionales e internacionales. Camina por sus calles polvorientas de madera, experimenta shows en vivo con actores caracterizados como vaqueros, forajidos y bailarinas de can-can. Visita tiendas de artesanías y captura fotos inolvidables en escenarios reales de película.
Dedica el día a explorar la riqueza cultural: visita el Museo Francisco Villa en el Palacio de Zombrano con sus murales de artistas mexicanos, el Museo Bebeleche con exhibiciones interactivas para toda la familia, y el Museo de Minería. Finaliza con una visita a Punto Cine, una experiencia interactiva sobre la historia cinematográfica de Durango ubicada en el Barrio del Calvario.
Realiza una excursión a Nombre de Dios, el pueblo mágico más antiguo de Durango, fundado en 1562. Descubre sus iglesias históricas, sus aguas termales y el patrimonio arquitectónico colonial. Alterna con una visita a Mapimí para explorar su centro histórico de más de 400 años con la Iglesia de Santiago Apóstol y sus museos locales que cuentan historias de minería y patrimonio cultural.
Aprovecha la mañana para visitar atracciones naturales como el Parque Natural El Tecuán, con bosques de pinos y encinos a solo 20 minutos de la ciudad, o explora formaciones rocosas caprichosas. Regresa a la ciudad para disfrutar de la gastronomía duranguense en un restaurante tradicional, compra artesanías como recuerdo y disfruta de tu última noche en esta tierra del cine.
Itinerario de ejemplo; puede ajustarse según disponibilidad.
Hospedaje en hoteles de 5 estrellas cuidadosamente seleccionados, con desayunos incluidos.

Con albercas, club de niños y buffet. El favorito de las familias.

Ambiente íntimo con atención personalizada y buena ubicación.

Categoría superior con spa, alberca y servicios premium.
Vive la emoción de actuar en una película real en el Paseo del Viejo Oeste, donde puedes participar en recreaciones de escenas del antiguo oeste con atuendos auténticos y actores profesionales. Este set cinematográfico ha sido escenario de más de 150 películas, convirtiéndote temporalmente en parte de la historia del cine mexicano e internacional.
Experimenta las vistas más espectaculares de Durango a 75 metros de altura en el Teleférico, recorriendo 664 metros entre dos cerros icónicos. El guía comenta datos relevantes de la historia duranguense mientras contemplas panorámicas que te dejarán sin aliento del Centro Histórico y sus alrededores.
Recorre las calles empedradas del Centro Histórico parte del Camino Real de Tierra Adentro, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Admira joyas arquitectónicas como la Catedral Basílica del siglo XVIII, teatros históricos y palacios coloniales que cuentan historias de más de 500 años.
Descubre Nombre de Dios, fundado en 1562, y Mapimí con sus iglesias del siglo XVIII y tradiciones mineras. Estos pueblos ofrecen aguas termales naturales, arquitectura colonial auténtica y un contacto genuino con la cultura tradicional duranguense en valles de la Sierra Madre Occidental.
Conecta con la naturaleza en espacios como el Parque Natural El Tecuán, rodeado de bosques de pinos y encinos, o descubre formaciones rocosas caprichosas y cascadas escondidas. El contraste entre desierto y vegetación crea paisajes únicos ideales para senderismo y fotografía.
Disfruta de espectáculos auténticos con acción, acrobacias y dramatismo en el Paseo del Viejo Oeste, donde actores caracterizados recrean duelos vaqueros, danzas de can-can y enfrentamientos típicos. Shows disponibles los fines de semana en múltiples horarios para toda la familia.
La gastronomía de Durango, conocida por tener sabor a desierto, representa una joya culinaria del centro y norte de México que combina magistralmente ingredientes dulces con sabores picantes. El caldillo duranguense, platillo emblemático nacido en el siglo XIX, se prepara con carne seca o fresca, chiles, cebolla y ajo, siendo el corazón de la cocina duranguense. Complementan esta tradición las gorditas rellenas de diversos guisados, tamales de chile colorado con carne de cerdo, enchiladas de pollo en salsa de cacahuate y almendras, y albóndigas de pollo con almendras y pan. No pueden faltar la carne adobada, los tacos laguneros con rajas de chile poblano, el pipián rojo y platillos de herencia prehispánica. Los postres tradicionales incluyen torrejas con miel de maguey, palanquetas de nuez, dulces de cajeta y conservas de membrillo, chabacano y durazno. Los quesos frescos y añejos, herencia de las comunidades menonitas, completan esta riquísima propuesta gastronómica que te invita a saborear historia y tradición en cada platillo.
Durango goza de un clima semiárido fresco durante todo el año con temperaturas que varían entre 21°C en invierno y 31°C en primavera, ofreciendo una experiencia climática agradable y sin extremos. La mejor época para visitar es de enero a junio y de octubre a diciembre, períodos caracterizados por temperaturas templadas y poca precipitación que permiten disfrutar plenamente de las actividades al aire libre y la exploración cultural. Durante estos meses encontrarás cielos de un azul intenso, luz solar espectacular prácticamente todo el año y condiciones ideales para fotografía. Los meses de julio a septiembre registran mayor precipitación, aunque el clima sigue siendo apto para visitas. El estado es reconocido por poseer la luz solar más bella del país, cualidad que ha atraído a cineastas durante décadas para filmar sus producciones en sus escenarios naturales.